confianza

Estimado hermano: con todo el cariño, tu elección como mejor spot del año no me gusta.

No me gusta por el sabor agridulce que deja, por el regustillo final aderezado con la chispa de la vida y apoyado en un trasfondo amargo de perdedor resignado (o de looser, como dices tú).

No me gusta porque intuyo que esa resignación la extrapolas a un país, sin que haya un atisbo de optimismo más allá de la chispa final de la cocacola. Un perdedor no nace en un día concreto, se hace con el paso del tiempo.

Como lo que no me gusta es discrepar sin argumentos, aquí dejo el mío. Este sí que es, para mí, el mejor spot del año. Toma ya.

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